jueves, 23 de marzo de 2017

El Museo Oteiza presenta el proyecto “Mutación poética. Naturaleza viva en los objetos de Ángel Ferrant, 1945-1950”


 




A lo largo de toda su trayectoria, Ángel Ferrant (Madrid 1890 – 1961) combinó una intensa actividad creativa con la labor pedagógica desde el arte. Este artista compartió con Oteiza el interés por la pedagogía y buscó activamente la transformación del mundo a través de la educación estética del niño, al tiempo que vinculó su obra a la huella de lo natural en los recuerdos de su infancia. El proyecto Mutación poética. Naturaleza viva en los objetos de Ángel Ferrant, 1945-1950, propone  un espacio de reflexión en torno a la relación entre naturaleza y escultura en la obra de Ferrant, a través del proyecto expositivo y el aula experimental que acoge el Museo Oteiza, así como de la edición de una publicación monográfica.

Este proyecto expositivo (23 de marzo - 28 de mayo de 2017) comisariado por Clara Eslava, producido por el Museo Oteiza y que cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Egüés, Fundación Caja Navarra y la Mancomunidad Comarca de Pamplona, presenta un conjunto de 60 esculturas, fotografías originales del autor y elementos documentales, que muestran la huella de lo natural en la obra de este artista, que participó en el proceso de revisión y transformación de lo escultórico con los trabajos desarrollados en la década de los cuarenta del siglo XX, proyectándolo hacia espacios de vitalidad y compromiso. No hay que olvidar que este artista y pedagogo fue el autor del “Plan Ferrant” de renovación de enseñanzas artísticas en 1932, realizado por encargo del Gobierno de la II República (por lo que fue posteriormente inhabilitado como docente) y que, durante la Guerra Civil, dirigió el plan de salvamento y evacuación del patrimonio del Museo del Prado.

Este proyecto expositivo se centra en una selección de sus “Objetos Hallados”, un conjunto de piezas, realizadas en 1945,  resultado de la utilización y ensamblaje de materiales encontrados en sus paseos por la playa gallega de Fiobre, como conchas, corchos, guijarros, anzuelos, o maderas de deriva, para generar un universo pleno de evocaciones y lograr una redefinición de la escultura, frutode la fusión de gestos de infancia e impulso creativo. Unas obras que operan desde la ambigüedad entre mímesis y metáfora y redefinen la escultura desde lo casual, cambiante, móvil o abierto, principios que Ferrant exploró hasta el fin de su vida.

La exposición incorpora fotografías y documentación procedentes del archivo original del artista, hoy depositado en el Archivo Ferrant de la Coleccción Asociación Arte Contemporáneo - Museo Patio Herreriano, de Valladolid, así como con un conjunto de obras realizadas entre 1945 y 1950, que completan la memoria de la naturaleza en su manera de concebir la práctica escultórica como fin de vida. El proyecto incorpora la edición de una publicación monográfica que incluye un extenso aparataje gráfico y documental, así como dos textos analíticos de Clara Eslava, comisaria del proyecto y de Aitziber Urtasun, responsable de Didáctica del Museo Oteiza.

Este proyecto se complementa con la presencia de un aula experimental, destinada al público infantil y adulto, que acogerá las acciones pedagógicas programadas durante el periodo de exhibición de la muestra y que constituye una invitación permanente a la práctica creadora desde la acción lúdica. Su objetivo es activar la experiencia de la visita a la muestra con una zona de trabajo abierta a la creación, tanto del niño como del adulto. En el aula podrán encontrarse materiales propios de la naturaleza como piedras, maderas u hojas, así como mesas de trabajo, tornos, espacio libre de escritura y zonas con distinta intensidad de luz que favorezcan la actividad creativa.