martes, 13 de junio de 2017

PILAR OTEIZA SOBRINA Y HEREDERA “La Fundación Oteiza tiene que estar, pero yo también estoy”



Pilar Oteiza, sobrina y heredera de Jorge Oteiza.
Pilar Oteiza, sobrina y heredera de Jorge Oteiza. (IÑAKI PORTO)
PAMPLONA - Zanjada la disputa sobre la titularidad de los derechos de autor de la obra de Jorge Oteiza, de los que la sobrina y heredera del artista es legítima dueña, Pilar Oteiza (Madrid, 1950) apuesta por trabajar en conjunto con la Fundación Museo de Alzuza, con la que mantiene ahora reuniones habituales. Los contactos, dice, van “en el camino correcto”, aunque todavía no está todo resuelto. Ella sigue pidiendo que le permitan velar por el cumplimiento de los Estatutos de la Fundación, un mandato, según dice, del propio escultor vasco. 
Defendía con energía el pasado miércoles, en la presentación del libro de Oteiza Mentalidad vasca en el Museo de Alzuza, la necesidad de organizar una exposición internacional de Jorge Oteiza, concretamente, decía, en Moscú. ¿La ve factible o todavía es solo un deseo? 
-Bueno, esa exposición está en el aire todavía. Es factible siempre y cuando nos pongamos a trabajar con esa intención. Yo creo que es una necesidad que Jorge no se quede reducido a esta zona, a Alzuza. Que salga al exterior, y digo a Moscú, al Tetriakov, porque allí podemos decir que están sus maestros, los constructivistas rusos. Su referente. Jorge es un artista de talla internacional, y como tal, debe tener presencia internacional. Y además es que es la labor que él mismo encomendó a la Fundación, para eso dejó todo su material, para potenciarlo. No como obligación, pero si creemos que Jorge Oteiza tiene talla internacional, hagámoslo. Si no, ¿para qué gastar dinero en una Fundación? Llevamos oyendo desde principios de 2002 la intención de trabajar por proyectar esa presencia internacional. Sí, se hizo una muestra en el Guggenheim de Nueva York, pero porque era un débito del Guggenheim de Bilbao... pero nada más. Y es de absoluta necesidad. Si dispones de algo que puedes ofrecer, es obvio, muéstralo. 
¿Ve que la Fundación Oteiza está en ese reto? 
-Estamos tomando los primeros contactos, pero no específicamente hablando de una exposición en particular. Hablando de que Jorge Oteiza tiene que salir de aquí. 
¿Por qué cree que hasta ahora no se ha trabajado esta proyección internacional? 
-Pues no lo sé. No tengo información al respecto. Sí he oído a Rafael Moneo -actual presidente de la Fundación Museo Oteiza- y a los distintos patronos que tienen el interés de proyectar a Oteiza hacia el exterior. En el caso de que eso sea cierto, no sé si las dificultades por las que no se ha hecho hasta ahora son económicas, de personal, logísticas... Pero que se hayan tardado trece años en hacer un catálogo razonado y se tarden otros catorce en hacer una exposición internacional... es sorprendente. 
¿Pero percibe ahora más interés por parte de la Fundación que años atrás? 
-Es que no hemos tenido muchas conversaciones, no hemos hablado de eso específicamente. Ahora estamos teniendo contactos, que no han existido desde la inauguración del museo, en la que yo estuve porque acepté que se inaugurara en esa fecha en que se hizo, que fue un mes después de la muerte de Jorge. Y luego me puse a disposición de la Fundación, pero en ese momento a la Fundación no le interesó mi figura, aunque Jorge tenía establecido en el testamento que yo debía velar por el cumplimiento de los Estatutos de la Fundación. 
Pero parece que la situación ha mejorado en los últimos dos años... 
-Ha mejorado la relación entre la Fundación y yo, ahora es bastante más cordial, es mejor. 
El acuerdo alcanzado entre usted y la Fundación Oteiza en septiembre de 2015, dos meses después de que una sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid zanjara la polémica sobre la titularidad de los derechos de autor, al darle la razón a usted, recogía el compromiso de la Fundación Oteiza de incorporarle a usted en la gestión de la entidad, ¿en qué punto se encuentra ese tema? 
-Lo que decía aquel acuerdo es que el Patronato pensaría si me proponía integrarme en el patronato. Era una decisión absolutamente particular del Patronato. Ese fue un acuerdo de intenciones, pero no se firmó ningún contrato vinculante. Simplemente, una vez clara la sentencia, que puso fin a la pretensión que habían mantenido los presidentes y directores de la Fundación anteriores a Rafael Moneo de que los derechos de la propiedad intelectual pertenecían a la Fundación, con una coletilla de que yo era “una usurpadora”, porque eso se escribió textualmente, dijimos: vamos a tratar de trabajar en conjunto. Yo me puse a disposición de la Fundación facilitando en todo lo posible los derechos de que dispongo para su utilización. Esa es mi intención, pero claro, la Fundación me ha metido en un conflicto de años que me ha creado un daño. La sentencia establece que ese daño se resarza, y todavía no hemos concluido eso. Yo siempre he tenido la intención de avanzar, desde el primer momento ofrecí un contrato por valor de entre 1 y 100 euros anuales para que la Fundación dispusiese de todos los derechos que yo tengo. No les pareció suficiente. Les pareció que era una usurpadora y que no tenía ninguno. Bien, la sentencia les ha dicho que no. Ahora, que se cumpla la sentencia y de nuevo ofrezco el acuerdo: la Fundación siempre podrá usar por una cantidad simbólica todos los derechos de que dispongo. A cambio, parece razonable que la Fundación ponga a mi disposición lo que el fundador quería, porque Jorge dejó instituido que yo pudiese velar por que se cumpliesen los fines fundacionales, y para ello debo tener información de lo que se hace o se quiere hacer. No es mi deseo ser patrona. Aunque estaría honradísima, no tengo ese interés. Pero me permitirá usted que conozca si van a hacer una exposición internacional, si hacen una muestra en Barcelona, que no me tenga que enterar por terceros, como ha ocurrido, que me enteré por VEGAP porque la Fundación no me lo comunicó... Parece que todo eso va mejorando, que de cada publicación ahora mandan información... La percepción actual es que todo va en el camino correcto. Queda por resolver ese punto siempre conflictivo, que se cumpla con lo que quería Jorge, que yo pueda velar por el cumplimiento de los Estatutos de la Fundación. 
No se puede decir entonces que hayan alcanzado un acuerdo, sino que ha mejorado la comunicación entre las dos partes. 
-Sí, la relación es ahora muchísimo mejor; ha sido siempre tan separada que cualquier aproximación a la vista ya es un gran acercamiento. Pero la Fundación debería al menos poner los medios para que yo tenga una información documentada a la hora de poder proponer lo que creo conveniente. No de ejecutarlo, porque la que debe hacerlo siempre es y será la Fundación, como quiso Jorge Oteiza. La situación actual no es la deseable, seguramente no es la que parecía inminente, después de año y pico de anunciarse aquel acuerdo, pero había que desbloquear los conflictos sobre todo para que se pudiese editar el catálogo razonado, porque ya era hora de que viera la luz... 
¿Qué mandatos de su tío presentes en los Estatutos faltan por cumplirse? 
-Que se haga una colección itinerante, algo vinculado a esa exposición internacional que algunos reivindicamos. Es que tiene que hacerse porque está en los Estatutos, y es necesario para cumplir ese objetivo prioritario de la difusión de su obra. También hablaba siempre Jorge de un Instituto-Laboratorio de Estéticas Comparadas, lo tuvo presente siempre pero no lo llevó a cabo, fue uno de sus grandes fracasos. Falta la promoción de ese laboratorio de distintos ámbitos artísticos, cuyo núcleo estaría en la Fundación de Alzuza, y que uniría la arquitectura, la escultura, la pintura, la lingüística, el conjunto de todas las artes que él tenía siempre en mente. Otro compromiso que teníamos planteado es crear una Comisión Técnica de la que yo formaría parte junto a miembros del Patronato para velar por la autenticidad de la obra de Jorge Oteiza, dar continuidad y seguimiento al actual Catálogo Razonado de la obra escultórica y trabajar para completarlo con el resto de su obra literaria, con su poesía... Falta mucho trabajo por hacer. 
¿Y se piensa formar el Patronato que Jorge Oteiza dejó establecido que quería para su Fundación? 
-Creo que la intención es llegar a ese Patronato originario, que contaría con 8 patronos. Ahora hay dos más. 
¿Sabe si se va a sustituir la ausencia de Fernando Redón, fallecido el año pasado? 
-Sé que no se le ha sustituido y creo que no se le va a sustituir, pero no lo sé con seguridad. 
Por fin Oteiza cuenta con el Catálogo Razonado de su escultura, ¿qué opinión le merece el trabajo que ha hecho Txomin Badiola? 
-Bueno, lo tuve que ver y autorizar. Era una necesidad el tener la obra de Jorge referida en un libro como lo ha preparado Txomin Badiola. Me parece que está muy bien, es el comienzo de algo imprescindible para la figura de Oteiza. Un trabajo abierto porque puede haber nuevas inclusiones y revisiones, pero en principio es magnífico. Tiene que haber sido un trabajo muy difícil para Txomin, pero ha logrado un catálogo muy bien hecho y muy bien estructurado. 
Comentaba antes la necesidad de sacar a Jorge Oteiza de Alzuza. ¿Cómo siente que está conocido y valorado Oteiza en Navarra? 
-No tengo mucha opinión, pero yo creo que bien. Creo que los navarros lo sienten como muy suyo. 
Pero podría haber una mayor vinculación de la sociedad navarra con su figura, con su pensamiento. 
-Las cosas siempre podrían ser mejores. Lo deseo. Se ha tratado de fomentar esa vinculación con las publicaciones, son formas de ponerle en contacto a él con la gente más que de interpretarle. Estaría muy bien que este museo tuviese alguna fórmula para que la gente pudiera hacerse Amigo/a del Museo, seguro que habría gente interesada... Todos los museos y fundaciones artísticas tienen Amigos. Este no... Tengo entendido que la Fundación está en ello, pero en mí hay ya un punto de impaciencia. Las buenas intenciones, si pueden ser pronto, mejor. Esa fórmula de Amigos, esa colección itinerante que ponga en contacto a Oteiza con el exterior, supongo que es un gasto económico, pero algo se podrá hacer... 
¿La Fundación nunca le ha trasladado si las dificultades para llevar todo esto a cabo son económicas? 
-No, lo desconozco. 
Catorce años después de su muerte, en estos tiempos que vivimos, ¿qué aspecto de Jorge Oteiza cree que se debería difundir en especial? 
-Lo que él siempre decía: que no nos podemos quedar conformes con lo que estamos haciendo, que tenemos que revisarnos y pensar en nosotros, en si podemos hacer mucho más en la sociedad. Que puede que nos presionen, que intenten llevarnos por aquí o por allá. Él decía: pues rebélate. Eso lo leemos en sus libros. Los que le conocimos sabemos cómo era, pero en sus textos vemos que él decía que no te puedes quedar así. Y en su testimonio vital lo dejó claro: él era así. Hizo de su vida otra obra de arte. Él decidió qué quería ser, y fue. Él hizo obra artística, pero realmente la obra de Jorge fue Jorge. 
Ha influido más el personaje que la estética. 
-Puede ser. Porque es bastante más fácil de entender el personaje que la obra. Entender todos sus periodos artísticos, profundizar en su obra, exige dedicación y conocimiento. El oírle hablar y ver lo histriónico que podía ser, eso está al alcance de todos. Es más fácil quedarse con el personaje que con el artista, con el genio. Y hay que leerle a él. Es de los pocos artistas que tiene textos sobre su obra. Incluso él decía que las esculturas que hacía venían porque necesitaba materializar eso que pensaba. Pero eran lo de menos. Lo importante era el pensamiento. Pero es muy duro y muy profundo. Te lleva mucho mucho tiempo el entender por qué esa caja vacía. 
Quien se limite a ver sus obras no acaba de conectar con su pensamiento... 
-Yo aconsejo leer su obra. Y relacionar su escultura con su pensamiento. Cada obra de arte es una propuesta experimental que él hace con un contenido tremendo. Y toda su cultura en el sentido de conocimiento enciclopédico que tenía sobre arte, es que es tremenda. Desde Fray Angelico cuando te habla de una caja vacía hasta los constructivistas, la Bauhaus, Matisse, Malevich, Tatlin, Popova... y los conocía al detalle. 
Está claro que Jorge no perdía el tiempo, no vería la tele... 
-(Ríe) No. No se perdía el programa de radio El ojo crítico, pero tele no, no. 
¿Y no es un poco frustrante trabajar por difundir esa manera de pensar tan honda y compleja, tan crítica y reflexiva, en estos tiempos en que todo va tan rápido, es efímero y cambiante, en que la pantalla parece que nos lo da todo hecho? 
-Nunca el tiempo ha sido propicio, y hoy no nos podemos quejar de la vida que tenemos. Imagínate en tiempos de guerra... Siempre hay condicionantes, pero nosotros tenemos una vida feliz. Lo que no quita para que luchemos. Jorge te dice: ante la dificultad, no te conformes, no te resignes ni te dejes llevar. Rebélate. Sé libre. Cada uno en nuestro interior podemos ser libres, esa posibilidad la tenemos, no nos la pueden quitar ningún Trump ni ningún Twitter. Y yo es que opino que el que no quiera conocer a Jorge, teniéndolo a su disposición, que no lo conozca, se lo pierde. 
Para lograr ese hombre nuevo que defendía Oteiza, él hacía hincapié en lo fundamental que es la pedagogía, integrar el arte en la educación. 
-Claro. Ahí Oteiza tiene mucho que ofrecer. Su oferta para la formación de los niños como personas, para que puedan percibir con los ojos y sean capaces de enfrentarse a lo que tienen delante, de entrar en contradicción con los elementos de su formación, para hacerles críticos y lograr que interioricen las cosas... Ahí hay un material valioso para trabajar. 
Ya se hace en el museo de Alzuza... 
-Sí, nos dicen que se hace y se hace muy bien. Estaría bien que no se redujese al espacio del museo. Porque Jorge va más allá... 
¿Ha descansado tras poner fin a diez años de desacuerdos con la Fundación? 
-Como he dicho, todavía no está todo terminado; tiene unas posibilidades de resolución que hace unos años no se veían. Y la actitud en lo personal no tiene nada que ver; el cambio en las formas y la cordialidad, a partir de Rafael Moneo como presidente, ha sido grande, y esperemos seguir en este camino. 
Si no, al final sale perdiendo la figura de Oteiza. 
-Exactamente, porque la Fundación tiene que estar, pero yo también estoy. Porque Jorge estaba, y ahora estoy yo. Tiene que ser así. 
¿Cuál es el recuerdo más vivo que guarda de su tío? 
-La humanidad y la generosidad. Cómo era como persona. Era cariñoso, divertido, aunque podía ser un trueno también... Era difícil, muy difícil, pero a la vez una maravilla. Una explosión de energía y de felicidad.

lunes, 15 de mayo de 2017

El Museo Oteiza recopila las pequeñas esculturas que Ángel Ferrant realizó a partir de materiales que encontró en sus paseos por la playa


'Tres mujeres', obra de Ángel Ferrant de 1948.
'Tres mujeres', obra de Ángel Ferrant de 1948. MNCARS
En un texto de 1923 titulado El regionalismo en arte, Ángel Ferrant (Madrid, 1890-1961) escribió esta enigmática frase: “Si bien es verdad que existe un arte contemporáneo, puede decirse que no existe un arte moderno”. Lo que el escultor buscaba era un arte acorde a su tiempo. Leídas desde nuestro presente, las categorías de lo “contemporáneo” y lo “moderno” parecen trastocadas o invertidas. El énfasis en la primera a expensas de la segunda suena ahora profético. Ferrant fue un artista moderno, precursor de la vanguardia española junto con Julio González y Alberto Sánchez. Desde la ventaja de la temporalidad hoy, la modernidad es el pasado y lo contemporáneo sinónimo de actualidad. Esta exposición cautiva cuando situamos sus formas en el contexto de un arte contemporáneo obsesionado con una estética de la modernidad que mitifica, y a la que únicamente puede acercarse a través de la referencia y la cita.
La exposición es hiper­específica y se centra en los Objetos hallados (1945-1950), pequeñas esculturas realizadas a partir de materiales encontrados por el artista en sus paseos por la playa gallega de Fiobre: conchas, maderas, corcho, un anzuelo, nácar, etcétera.
Ferrant fue un recolector, indagador de cachivaches que devienen inútiles, maestro de la transformación y metamorfosis de la naturaleza. Realizó escultura con restos y creyó en la mutabilidad de formas que nacen para morir después. Fue también un artista destructor de su propia obra, aunque estas y otras esculturas le sobrevivieron. Estas pequeñas piezas conforman paisajes poéticos en su interrelación y emocionan en su sencillez. La principal virtud de este artista reside en la fe (moderna) emancipadora de la forma. Confrontar esta obra con la escultura de hoy es un sano ejercicio comparativo. Pienso, por ejemplo, en la obra de la norteamericana Carol Bove y sus fragmentos naturales (maderas, piedras, conchas) insertados a la escultura.
'Ave cabría' (1945), fotografía de Ángel Ferrant.ampliar foto
'Ave cabría' (1945), fotografía de Ángel Ferrant.
Una de las tareas del Arte Nuevo fue renovar el viejo mundo de las cosas. Para Ferrant, al igual que para Oteiza, lo naciente era propio de culturas primitivas, megalíticas. Otro punto de anclaje entre ambos artistas fue la educación infantil (uno de los aspectos más destacados en esta exposición). Para Walter Benjamin, la distinción entre juguete y juego era solo el comienzo de un análisis más profundo sobre la modernidad. Para él los niños son seres artísticos que, al igual que los artistas, desarrollan una relación con el mundo que excede la idea de simple utilidad y dominio. Es por ello por lo que el más simple de los juguetes (un trozo de madera, un guijarro) les ofrece la mayor de las posibilidades de juego. Se diría que el alemán estaba pensando en la pedagogía artística de Ferrant.
De igual manera, en esta escultura sensible y diminuta planea una idea de totalidad o de relaciones de todo con todo. En 1957 escribió que “en el reino corpóreo, por lo menos, todo se parece a algo. Pero eso, mientras para unos ocasiona revelación, para muchos resulta equívoco desconcertante”. La escultura de Ángel Ferrant puede parecer vieja, pero ¿no hay mucha gente para quien todo esto es completamente nuevo?

jueves, 23 de marzo de 2017

El Museo Oteiza presenta el proyecto “Mutación poética. Naturaleza viva en los objetos de Ángel Ferrant, 1945-1950”


 




A lo largo de toda su trayectoria, Ángel Ferrant (Madrid 1890 – 1961) combinó una intensa actividad creativa con la labor pedagógica desde el arte. Este artista compartió con Oteiza el interés por la pedagogía y buscó activamente la transformación del mundo a través de la educación estética del niño, al tiempo que vinculó su obra a la huella de lo natural en los recuerdos de su infancia. El proyecto Mutación poética. Naturaleza viva en los objetos de Ángel Ferrant, 1945-1950, propone  un espacio de reflexión en torno a la relación entre naturaleza y escultura en la obra de Ferrant, a través del proyecto expositivo y el aula experimental que acoge el Museo Oteiza, así como de la edición de una publicación monográfica.

Este proyecto expositivo (23 de marzo - 28 de mayo de 2017) comisariado por Clara Eslava, producido por el Museo Oteiza y que cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Egüés, Fundación Caja Navarra y la Mancomunidad Comarca de Pamplona, presenta un conjunto de 60 esculturas, fotografías originales del autor y elementos documentales, que muestran la huella de lo natural en la obra de este artista, que participó en el proceso de revisión y transformación de lo escultórico con los trabajos desarrollados en la década de los cuarenta del siglo XX, proyectándolo hacia espacios de vitalidad y compromiso. No hay que olvidar que este artista y pedagogo fue el autor del “Plan Ferrant” de renovación de enseñanzas artísticas en 1932, realizado por encargo del Gobierno de la II República (por lo que fue posteriormente inhabilitado como docente) y que, durante la Guerra Civil, dirigió el plan de salvamento y evacuación del patrimonio del Museo del Prado.

Este proyecto expositivo se centra en una selección de sus “Objetos Hallados”, un conjunto de piezas, realizadas en 1945,  resultado de la utilización y ensamblaje de materiales encontrados en sus paseos por la playa gallega de Fiobre, como conchas, corchos, guijarros, anzuelos, o maderas de deriva, para generar un universo pleno de evocaciones y lograr una redefinición de la escultura, frutode la fusión de gestos de infancia e impulso creativo. Unas obras que operan desde la ambigüedad entre mímesis y metáfora y redefinen la escultura desde lo casual, cambiante, móvil o abierto, principios que Ferrant exploró hasta el fin de su vida.

La exposición incorpora fotografías y documentación procedentes del archivo original del artista, hoy depositado en el Archivo Ferrant de la Coleccción Asociación Arte Contemporáneo - Museo Patio Herreriano, de Valladolid, así como con un conjunto de obras realizadas entre 1945 y 1950, que completan la memoria de la naturaleza en su manera de concebir la práctica escultórica como fin de vida. El proyecto incorpora la edición de una publicación monográfica que incluye un extenso aparataje gráfico y documental, así como dos textos analíticos de Clara Eslava, comisaria del proyecto y de Aitziber Urtasun, responsable de Didáctica del Museo Oteiza.

Este proyecto se complementa con la presencia de un aula experimental, destinada al público infantil y adulto, que acogerá las acciones pedagógicas programadas durante el periodo de exhibición de la muestra y que constituye una invitación permanente a la práctica creadora desde la acción lúdica. Su objetivo es activar la experiencia de la visita a la muestra con una zona de trabajo abierta a la creación, tanto del niño como del adulto. En el aula podrán encontrarse materiales propios de la naturaleza como piedras, maderas u hojas, así como mesas de trabajo, tornos, espacio libre de escritura y zonas con distinta intensidad de luz que favorezcan la actividad creativa.





viernes, 10 de marzo de 2017

El estreno del X Film de Velasco Broca, Oteiza y las últimas películas a concurso, este viernes en Punto de Vista






Además, en la jornada de este viernes "se recuperará el cine y el pensamiento de un cineasta sin cine" como Oteiza, dentro de la sesión 'Oteiza, el hombre que huye', formada por dos Super 8 rescatados del archivo del Museo Oteiza y sendas declaraciones que revelan su visión cinematográfica. Por su parte, 'Europe, She Loves' del joven realizador suizo Jan Gassman y 'La deuxième nuit' del cineasta belga Eric Pauwels son los dos últimos largometrajes a concurso que se presentan dentro de la Sección Oficial-La Región Central. Por último, el programa dedicado a la idea de Volar presentará los apasionados del aire dentro de la sesión Aerofília, mientras que el ciclo Cazador Cazado llega a su fin con O Cinema, Manoel de Oliveira e Eu, ha explicado el Gobierno navarro en un comunicado.







lunes, 6 de marzo de 2017

Un mural en homenaje a Oteiza








"El hombre que huye entra en el cine", decía Jorge Oteiza para defender su paso de la escultura al cine. El artista es el protagonista de esta edición del Festival Internacional de Cine Documental Punto de Vista en Navarra. La catalana Pitxu ha creado un mural homenajeando al escultor en la fachada del Palacio del Congresos, sede del certamen. Utilizando el material predilecto del autor vasco, la tiza, la artista escribe ha escrito la mítica frase imitando la caligrafía del propio Oteiza. La superficie del edificio, proyectado por el arquitecto local Patxi Mangado, es de granito negro de Zimbabue, lo que ha ayudado a concebir la sede del festival como una gran pizarra. Una breve introducción al núcleo del festival, que dedicará varias sesiones a Oteiza en esta edición.



jueves, 2 de marzo de 2017

Las anotaciones al margen en los libros de Jorge Oteiza centran la nueva obra de la colección Punto de Vista










Por ello, 'Oteiza al margen', nueva obra de Punto de Vista "es un libro que contiene otros libros". "Con él se puede gozar de la lectura de pasajes que Oteiza va rebatiendo y completando en los márgenes de sus lecturas, como el capítulo dedicado al Tiempo en un libro de Jorge Luis Borges, que el escultor anota para discutirle al argentino sus ideas sobre el espacio y su relación con el tiempo", detalla en un comunicado el Gobierno de Navarra. 'Oteiza al margen' permite al espectador-lector la posibilidad de ver de dónde nacen sus ideas, la facultad de ser testigos de su fuente directa. Pero, a la vez, le permite investigar cómo funciona su inspiración. "Le ofrece, en definitiva, el privilegio de acercarse a esas ideas primigenias que, muchas veces, resultan más interesantes y libres que el análisis meditado", destaca el Ejecutivo. El libro incluye un estudio de las anotaciones de Jorge Oteiza, llevado a cabo por el director artístico del festival, Oskar Alegria, donde se desvelan interesantes capítulos de sus hábitos caligráficos. Se trata de ver qué anotó Oteiza, dónde y por qué, para dar a conocer algunos misterios (por qué le interesaban las ventanas y las lechuzas), esa época en la que todo lo que leía le remitía al crómlech, su pasión por Eisenstein, sus críticas a Hitchcock, sus teorías sobre cómo filmar sus esculturas, etc. Además de sus notas a pie de página, se ha completado la edición del libro con algunos documentos también inéditos de su puño y letra, donde hay interesantes apuntes para guiones de películas desconocidos por el público: uno sobre el tiempo, otro sobre un árbol, otro más sobre el relato 'Los Inmortales' de Borges, y hasta nueve guiones, poco o nada conocidos, sobre Velázquez, sobre el Ulises de Joyce, sobre Mallarmé... El libro ha sido financiado por el Gobierno de Navarra en colaboración con la Fundación Museo Jorge Oteiza y Golem. Se han editado 1.000 ejemplares, que se podrán adquirir en el Museo Jorge Oteiza, en la sede de Punto de Vista durante el festival, a través de la página web del Fondo de Publicaciones del Gobierno de Navarra y en librerías especializadas y centros de arte de todo el país. El diseño es obra de Santos Bregaña (atelier laia) que ya estuvo a cargo del titulo editado por el festival en 2016, TIME. Este libro sobre el tiempo continúa la tradición, avanzada en ediciones anteriores del festival, de editar volúmenes para confeccionar, año tras año, una biblioteca particular Punto de Vista, que pudiera ofrecer un plus de pensamiento y de debate. El metraje encontrado, la estética en el cine japonés, la delicadeza del cine de Ermanno Olmi, la fugacidad del de Jem Cohen, los poemas de Margaret Tait o el tiempo en el cine han sido otros de los temas abordados en los libros de ediciones anteriores, con la firme idea de no limitar el festival a la mera proyección de películas.

jueves, 9 de febrero de 2017

Un Oteiza cineasta protagonizará la cabecera de Punto de Vista 2017







'Las montañas son mamíferos', cuenta Oteiza en su biblia Quousque tándem, y en esta grabación que servirá de cabecera para todas las sesiones del Festival Punto de Vista 2017,así lo corrobora. Las siluetas del perfil de las cordilleras filmadas por él parecen tener vida propia tras los ojos del cineasta. Rodada por Oteiza en los 60, en los paisajes guipuzcoanos de las campas de Urbia y Aranzazu, el valor de estas imágenes es precisamente pertenecer a un super8 inédito. El resultado es una fiesta de geometrías diversas, recreadas en la naturaleza.
Oteiza, el cineasta sin cine, quiere atraparlo todo aquí, en estas imágenes del perfil de las montañas que dominan lo que en principio iba a ser un super8 familiar (la familia aparece escasos segundos, después todo es recreo de la mirada por el paisaje). Contra los que abogan y defienden a un Oteiza despegado de la inspiración en la naturaleza, aquí está este testimonio que habla de las montañas como "apóstoles del horizonte".
Oteiza y su tomavistas será también el protagonista de la próxima Heterodocsias de Punto de Vista, el programa donde se rescata a un cineasta de nuestro país y por el que en los últimos años han pasado Isidoro Valcárcel Medina o José Antonio Maenza. El festival en colaboración con la Fundación Museo Oteiza ha preparado varios programas destinados a desafiar ese reto que supone mostrar a un cineasta sin cine.
Oteiza abandonó la escultura en 1963 y se dedicó en cuerpo y alma al cine como una continuación de su lógica experimental, pero no rodó ni ultimó ninguno de los muchos proyectos e ideas que dejó escritas sobre el papel, y que en varias ocasiones pasaron a rodar otros, como en Acteón de Jorge Grau o en Operación H de Nestor Basterretxea. Punto de Vista ha organizado cuatro sesiones dedicadas a Oteiza y el cine donde la película entera de 8 minutos a la que pertenece esta cabecera podrá verse por primera vez junto a varias sorpresas halladas en sus archivos y que nunca han visto la luz, como un Discurso al hombre en la oscuridad del cine en el que Oteiza declama con su propia voz sus ideas sobre el séptimo arte y se dirige de tú a tú, al espectador que ha buscado un refugio en la sala.
NUEVE PROGRAMAS EN EL CICLO VOLAR
Cuarenta filmes distribuidos en nueve programas completan, junto a las sesiones ya anunciadas de inauguración –Il Castello (Massimo D´Anolfi, Martina Parenti, 2011)– y clausura –Nuestro siglo, Artavazd Pelechian, 1982–, la retrospectiva temática de este año de Punto de Vista, titulada VOLAR, y dedicada al deseo de volar del ser humano, pero también a lo que esconde el vuelo de las aves, la composición del aire, el día a día de un aeropuerto, el sentir de un astronauta, las acrobacias de los saltadores de trampolín, el poder hipnótico de las nubes, la pasión por los halcones de los jeques árabes, los intentos de volverse un ser alado, la mirada vertical del cineasta y las aventuras de otros peatones del aire.
Tres de estos programas se ocupan del misterio y la belleza que esconde el vuelo de las aves; de lo efímero del despliegue aéreo de las mariposas como metáfora de la fragilidad del oficio de cineasta; y del vuelo de la propia cámara de cine cuando el cineasta la abandona en los aires.
TALLER DE SERGIO OSKMAN
El cineasta Sergio Oksman ofrecerá el taller 'La invención de lo real', en el que examinará la frontera difusa entre los géneros. ¿Es legítimo que el documental se sirva de herramientas de la ficción? ¿Cuáles son los límites? De la idea al corte final, ¿a qué dudas se enfrenta el director? ¿Cómo construir lo Real durante la escritura, el rodaje y el montaje de una película? Estas son algunas de las preguntas que abordará Oksman en esta actividad dirigida a estudiantes y artistas, cineastas, escritores o creadores de cualquier disciplina.
Este taller se desarrollará durante el transcurso de Punto de Vista 2017, dentro de las múltiples actividades que el festival ha planteado por la ciudad y comarca de Pamplona en centros culturales que comparten con el certamen una mirada artística. Las fechas del taller serán el miércoles 8 de marzo, entre las 11:30 y 14:00, y el jueves 9 marzo, de 10:30 a 13:00. La cuota de inscripción es de 15 €. Para participar en el taller es necesario completar y enviar el formulario a: actividades@centrohuarte hasta el día 1 de marzo. El 2 de marzo se notificará la selección a los participantes y se enviará nº cuenta para efectuar el pago. La matrícula no se hará efectiva hasta realizar el pago. El aforo esta limitado a un máximo de 20 participantes.
Sergio Oksman también participará en la XI edición de Punto de Vista como miembro del comité de selección de la séptima edición del Proyecto X Films. Junto a él integran este jurado el director y escritor Iván Pintor y el productor y director Víctor Candeias. Ellos serán los encargados de analizar y juzgar durante el festival los trabajos propuestos por los cineastas María Cañas, Pilar Monsell y Omar Razzak, que presentarán en un sesión abierta al público muestras de sus obras anteriores y defenderán también en otra sesión esas nuevas propuestas de documentales filmados en Navarra.
Sergio Oksman es periodista, realizador y productor. Profesor de la especialidad de Cine Documental en la ECAM de Madrid. Entre los títulos que ha dirigido están La Esteticién (2004), Goodbye, America (2006), Notes on the Other (2009), A Story for the Modlins (2012) y O Futebol (2015). Sus películas se han visto en más de doscientos festivales internacionales, entre ellos Sundance, San Sebastián o el Festival de Nueva York, y han recibido 95 premios, incluyendo los de mejor película en los festivales de Varsovia, Karlovy Vary o Clermont Ferrand. Su obra ha sido objeto de retrospectivas en Estados Unidos, Rusia, China, España y Brasil. En 2013, Oksman recibió un Premio Goya y fue finalista en los Premios de la Academia de Cine Europeo (EFA). En diciembre de 2016, el Festival dei Popoli de Florencia presentó una retrospectiva completa de su obra.

lunes, 6 de febrero de 2017

Hitzune homenajeará a Oteiza en el 25 aniversario de 'Itziar elegía'






El colectivo de poetas Hitzune, con motivo del 25 aniversario de la publicación de "Itziar elegía", homenajeará a Jorge Oteiza el próximo día 11 con un recital que incluye la presentación de poemas inéditos en torno al artista y poeta vasco.
El poema "Itziar elegía", que Oteiza dedicó a la memoria de su mujer, Itziar Carreño, apareció publicado en el volumen "Itziar elegía y otros poemas", publicado en 1992, unos meses después de su fallecimiento.
Ahora, 25 años después de la edición de este poemario, el colectivo de poetas Hitzune ofrecerá este sábado en el Museo Oteiza un recital en torno a este texto fundamental de su obra escrita.
La sesión comenzará con la lectura del texto de Oteiza, en castellano y euskera, y se completará con los poemas relacionados con el artista y su obra que cada uno de ellos ha escrito expresamente para la ocasión.
Este colectivo está formado por 14 autores, en su mayoría navarros, y en este recital colectivo participarán Izaskun Gracia Quintana, Itziar Ancín, Iosu Moracho Cortés, Teresa Ramos, Mikel Sanz Tirapu, José Luis Iriarte Madurga, María Cano, Ana Jaka García, Carmen del Río Bravo, Isabel Rivas Etxaniz, Silvia Marambio-Catán, Pedro Rodríguez Rojo, Isabel Hualde y Matxalen Bezos.